lunes, 30 de octubre de 2017

S.T. Libro Objeto 24: El miedo


"Todo lo que es hermoso tiene un instante, y pasa".
Luis Cernuda
(Cita inicial de la novela póstuma de Ana María Matute, Demonios familares)


Jesús Gironés Martínez
Fotografía/ Autobiografía

[Llamando a las puertas del pasado]



viernes, 25 de agosto de 2017

REDENCIÓN




REDENCIÓN


Estoy abandonando el abrazo del pasado,
o quizá me sumerjo en él,
definitivamente.
Cumplo designios de un tiempo ignorado,
que me subyuga en la sonrisa y la tristeza
de mi madre,
impotente,
como su inteligencia castrada,
a la deriva,
como las joyas abandonadas
y vendidas,
dándose a la redención,
castigada en el evangelio imposible
para una niña judia.



Jesús Gironés

agosto 2017








(Fotografías de Yveline Antiques)

domingo, 23 de julio de 2017

Carol Ann Duffy. Un poema.




TAZA Y PLATO DE OPPENHEIM


Me pidió que almorzáramos cubiertas de pieles. Lejos de
las risotadas de los hombres, nuestra agitada vida secreta.
Recuerdo sus ojos, la delgada cuerda de su columna vertebral.
Ésta es tu taza, susurró, y ésta es la mía.
Bebimos el líquido dulce y caliente y nos dijimos guarradas.
Y me desvistió, sus pechos eran un espejo
y había espejos en la cama. Dijo Pon
las piernas en torno a mi cuello, así. Sí.



Carol Ann Duffy


Publicado en inglés en "Standing Female Nude", Anvil Press Poetry, 1985
Traducción de Jonio González

[Poema publicado en el facebook de Jonio González]








sábado, 15 de julio de 2017

Digresiones y rarezas

María Antonia Ortega



MODESTIA MATERIAL Y LUJO INTELECTUAL

Vivir como un pobre entre los pobres es digno de respeto; como un rico entre los pobres insultante; pero vivir como un pobre entre los ricos es un destino sagrado como la poesía.

La poesía, para que no deje de serlo, ha de parecerse siempre, en cierta medida, a una noble arruinada.



María Antonia Ortega
DIGRESIONES Y RAREZAS
POSTALES, RECUERDOS Y SOUVENIRS.

Devenir/Poesía
Número 212

Madrid 2007







 Fotografía de Kati Horna

Retrato de Marguerite Yourcenar, joven.

María Antonia Ortega

María Antonia Ortega

sábado, 8 de julio de 2017

"El Emparrado", de María Antonia Ortega.

Hortensias bajo el emparrado, en la casa familiar de María Antonia Ortega, en Béjar.






EMPARRADO II



(…) los ndembu piensan que la mujer, al no engendrar hijos y desperdiciar su sangre menstrual, está renunciando activamente al rol que la espera de mujer madura y casada. Está comportándose como un hombre matador y no como una mujer nutridora. Es una situación análoga, aunque modificada por la matrilinealidad, a la de esta declaración del antiguo código judío de Quaro: “todo hombre está obligado a casarse con una mujer para engendrar hijos; y aquél que no cumple con este deber es como uno que derrama sangre”.

SÍMBOLOS EN EL RITUAL NDEMBU, Victor Turner




Dichosa la estéril sin mancilla… cuando sean juzgadas las almas se verán sus frutos.

SABIDURÍA 3:13



Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad por vosotros y vuestros hijos, porque mirad, llegará el día que dirán: dichosas las estériles y los vientres que no han dado a luz y los pechos que no han criado.

EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 23, 27-31



No solo había escarnecido la moralidad de la institución familiar, sino que, además había escarnecido la economía del matrimonio, que consiste en la producción de hijos, demostrando públicamente que se puede ser estéril a elección y con absoluta impunidad.

EN LA CIUDAD, William Faulkner



La sentencia más profunda que se ha escrito jamás -dijo lleno de entusiasmo Temple- es ésta con la que termina el libro de zoología: la reproducción es el principio de la muerte.

RETRATO DEL ARTISTA ADOLESCENTE, James Joyce




El retrato de mis padres jóvenes,
mi Dios.

ARABESCO:
Nacídelentusiasmodelabellezadelmomento.

Mis padres se doblaron
con la luz de la tarde,
plegándose
como las sillas de lona a rayas
del emparrado.

Ah, mis padres eran todavía
demasiado jóvenes y bellos
para resignarse.
Nací de su entusiasmo.

Ahora vuelvo a la casa de mis abuelos,
a la Casa del tiempo:
su latido todavía como un niño
jugando al escondite inglés
en la eternidad,
intercambiando para su álbum de cromos
el paso de las horas
por el compás de unos remos.
La casa de los abuelos es ahora
un arado flotando en el mar.
Después de tanto tiempo,
¿me reconocerán, sabrán quién soy,
ahora que el huerto está abandonado,
y hay en él más pájaros que flores?

Porque no me he reproducido
multiplicándome,
sino dividiéndome sin fin, sin fin
en círculos concéntricos hacia dentro

No he vuelto a la casa del padre,
sino a la de los abuelos.
más lejos todavía.

Quede mi memoria, abuelos,
aunque sea de forma efímera,
entre las ondas del agua
como una corona de flores
o un ramo de novia deshaciéndose,
y no sobre las huellas del barro seco.

No he dado muerte, no he dado vida, no he dado muerte.
no he transmitido la condición mortal;
pero este camino es también tan largo
como el de las generaciones,
y se refleja en algunos rostros
como los padres en los hijos.
Escribo poesía,
escribo poesía
porque he salvado así
la vida de mis hijos.
















El Emparrado, María Antonia Ortega. Colección eMe. Ediciones La Palma. Madrid, marzo de 2014.

martes, 20 de junio de 2017

Juan Carlos Marín Talavera. In Memóriam.




Juan Talavera: el grito del cuerpo.


“Hombre traspasado por la luz. Materia que se deteriora y luz que permanece. Hombre que figura o configura sus dos espacios: hacia la muerte uno y hacia la sobrevivencia, su sobrexistir, su comunicarse, su consumirse otro. Positivo y negativo en sí mismo. `Las dos vienen a ser la misma carne´, dice la Sagrada Biblia”.
Pablo Serrano
Discurso de Ingreso en la Academia.




Conocí a Juan Talavera cuando estudiaba Bellas Artes en la Complutense madrileña. Hacía unos dibujos de una belleza arrebatadora, clásica, dionisíaca. Su pintura poderosa, con influencias del art brut, el grupo Cobra, el expresionismo alemán. Era apasionado como un niño terrible de Cocteau y un joven pasoliniano. A veces con una sensibilidad extrema para pequeños gestos, casi insignificantes que el podía magnificar. Su primera exposición individual en El Foro de Pozuelo era una explosión sobre el cuerpo humano, un cosmos de músculos y sentimientos en sí mismo.
Sus cuerpos son convulsos, o sea, bellos, aunque más que Bretón otras son sus fuentes. Ribera, por ejemplo, esa tensión tan española, entre el cuerpo y el alma, lo sagrado y lo profano, el sueño y la razón. Esconden todas las luchas contemporáneas, artísticas y vitales, personales y sociales..
Durante años el tema de su pintura ha sido el cuerpo. Ahora. En su última etapa podemos pensar que los cuerpos han desaparecido, quizá centrifugados, arrojados al espacio, y lo que vemos tiene algo cósmico o de conexiones neuronales. La mente al fin, que es otra forma de pintar lo humano.
Su obra tiene como último sentido el hombre. El artista impregna su trabajo de sí mismo, de sus obsesiones, deseos, pensamientos, del tiempo que le toca vivir, del que sueña, del que padece. La espléndida obra que donó a la Colección Visible de Arte Contemporáneo es buena muestra de ello.
Juan Talavera comenzó trabajando como ayudante del escultor Pablo Serrano, y la muerte del maestro le llevó a comenzar su andadura universitaria. Su estudio parece a camino entre dos siglos, más entre el XIX y el XX que entre el XX y el XXI. Tiene el espíritu de los talleres casi desaparecidos, de la bohemia parisina. En el patio, una pequeña y personal escultura. Dan ganas de cogerla con las manos, soplar y esperar a que empiece a vivir, de tan viva. En Alcalá de Henares se encuentra el grupo escultórico que realizó en el Paseo Gil de Hontañon, en la Universidad. Participa esta obra de su sentido conceptual, pero se elevan en una grata serenidad, homenajeando el carácter renacentista. Versátil, capaz de transmitir su ser a la materia, pintura y escultura beben en él de los mismos manantiales y encuentran distintos caminos, ecos. Los bosques del pensamiento, la naturaleza siempre impredecible, la lucha entre lo urbano y la memoria de las migraciones desde el campo, el abrirse camino en el nuevo mundo con lo que cabía en una maleta. Así se escribe también la historia del artista.
Decía Duane Michals que la única razón del arte es conmover: “Cuánto más íntima es la expresión más hondamente conmueve. Pero hoy en día vivimos en una cultura en la que cuánto más gritas mayor atención te prestan, y ya no queda espacio para el susurro, para la sensualidad íntima. Siempre hay ruido. Creo que las galerías de arte y los museos se han convertido en parques temáticos”. (1)
Juan, si no es un artista del susurro, si lo es de la conmoción de la intimidad, de la herida de la belleza. Del grito verdadero, del estupor y de la furia. Ángeles y hombres que intentan encontrar su lugar entre el tumulto, entre el griterío, que reclaman su lugar en el lienzo aún arrastrando estelas del incendio, a veces como si hubiesen nacido en mala luna y se perdonasen la vida cada día, con el poeta (2). Cuerpos poderosos que no se resignan a los moldes impuestos. De ello dan cuenta sus composiciones, que parten, resaltan, enmarcan las figuras o parte de ellas, contenidas.
Vi las mejores mentes de mi generación destruídas por la locura, hambrientas histéricas desnudas, / arrastrándose por las calles de los negros al amanecer en busca de un colérico pinchazo, /hipsters con cabezas de ángel ardiendo por la antigua conexión celestial con la estrellada dínamo de la maquinaria nocturna, / (…) flotando sobre las cimas de las ciudades contemplando jazz, / que desnudaron sus cerebros bajo los puentes y vieron ángeles mahometanos tambaleándose sobre techos iluminados,/(...) parloteando gritando vomitando susurrando hechos y memorias y excitaciones del globo ocular y shocks de hospitales y cárceles y guerras (Aullído, Allen Ginsberg, Madrid 1993. Círculo de Bellas Artes.). (3)
El artista está condenado a dar testimonio de su época, sea desde la visceralidad o eligiendo la hipocresía. No el grito del vendedor de ungüentos mágicos y crecepelos asombrosos, no la prestidigitación de los trileros, sino la honestidad de sus armas. Apenas pintura, lápices o bolígrafos, lienzos, tablas o papel y la soledad del estudio. La obra de Juan Talavera es de una coherencia sorprendente a lo largo de los años, de una fidelidad y entrega que sorprende. Un viaje lleno de honestidad hacía un futuro siempre incierto. Sus cuerpos y sus constelaciones mentales conforman un discurso que late al ritmo de la defensa de la libertad., en la mejor tradición del arte moderno.
(4)


Jesús Gironés

Madrid, setiembre 2013



(1) Duane Michals habla con Enrica Viganò. La Fábrica y Fundación Telefónica, 2001.
(2) Me sobra el corazón. Miguel Hernández. En Sí, a Miguel Hernández. Niño de Elche, 2013.
(3) Allen Ginsberg. Madrid 1993. Círculo de Bellas Artes, 2008.
(4) Materiales de sociología del arte. Julia Varela y Fernando Álvarez-Uría. Siglo XXI Editores de España, 2008. 




 Juan Carlos con Pepe Domínguez y Jesús Gironés, 1994


En El Foro con Mesa Esteban Drake.







Una de sus esculturas en espacios públicos, en Canarias

Una de sus esculturas en el paseo monumental Gil de Hontañón, en Álcalá de Henares,


domingo, 18 de junio de 2017

Roberto González Fernández


SECRET CABINET: EAT MY ROMAN IPAD


Banquete a contradanza


ii
Dios se desviste
vestido de sí mismo
(…)
qué fue de la pasión
de los dioses desnudos

iii
como si se reencarnase en un dios
olvidadizo
a deshoras compone
catálogo de ausencias


no de nombre
Voces comunes y otros poemas,
Mario Merlino




Nos condenan a las ruinas, devorémonos. Pongamos la mesa, en el ritual de nuestra malherida intimidad, dispongamos los cubiertos, hagamos nuestro altar para la inmolación, soy yo y muchos, objetitos elegidos, capricho y azar. Dios fue expulsado de la tierra, pero nos dejó sus exactas reglas y a ellas regresamos, en la fe del juego.
Dice Max Aub que el catolicismo merecería la pena por la existencia de la obra de Buñuel. Roberto nos propone un banquete y se autoinmola en un sacrificio constantemente renovado. Hay que volver al desnudo, al cuerpo, a la piel, contra los que van todos los golpes, heridas y -también- caricias. Frente al discurso de estos tiempos que nos convierte en pura mercancía. Y él le da la vuelta al juguetito, al ipad, al receptáculo del alma contemporánea. En el cabe nuestra vida, incluso quizá reduce nuestra vida a eso. El ipad voraz, antropófago, espejo del alma. Nuestra alma virtual. Pero Roberto baila a contradanza de la Ley -escrita y no escrita-, la que quiere condenarnos a no ser, al miedo, mero cuerpo de trabajo precario, de libertades abolidas, de la llamada al orden y al control.
Y Roberto prepara el banquete de la lujuria, de pasiones amores secretos. Y el peligro siempre acecha. Y se traviste de Venus o Medusa, de Ganímedes y Zeus. La última cena de cada día dánosla hoy. Estamos vivos a pesar de todo y nos rebelamos. El artista expulsado del paraíso se sacrifica en el altar, y crea mandamientos para sobrevivir.

Jesús Gironés
Pozuelo de Alarcón, 5 de diciembre de 2013

(Texto publicado en el catálogo de Roberto González Fernández SECRET CABINET/ EAT MI ROMAN IPAD)

Roberto González Fernández web

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