Mostrando entradas con la etiqueta mario merlino. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mario merlino. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de marzo de 2026

Agustín García Calvo: Sonetos teológicos

 



Sonetos teológicos

I
Enorgullécete de tu fracaso,
que sugiere lo limpio de la empresa:
luz que medra en la noche, más espesa
hace la sombra, y más durable acaso.
No quiso Dios que dieras ese paso,
y ya del solo intento bien le pesa;
que tropezaras y cayeras, esa
es justicia de Dios: no le hagas caso.
¿Por lo que triunfo y lo que logro, ciego,
me nombras y me amas: yo me niego,
y en ese espejo no me reconozco.
Yo soy el acto de romper la esencia:
yo soy el que no soy. Yo no conozco
más modo de virtud que la impotencia.


II
Pero no cejes; porque no se sabe
cuándo pierde el amor, dónde la tierra
volteando camina, ni qué encierra
mensaje del que nadie tiene clave.
Pues el Libro Mayor (y eso es lo grave)
del Debe y el Haber nunca se cierra,
y acaso acierte el que con tino yerra;
ni es nada el mundo hasta que el mundo acabe.
Si te dicen que Dios es infinito,
di que entonces no es; y si finito,
que lo demuestre pués y que concluya.
Pero no hay Dios ni hay Ley que a contradanza
no se pueda bailar. Tu muerte es tuya.
Tu no saber es toda tu esperanza.

Agustin García Calvo
Sonetos teológicos



Con Mario Merlino y Agustín Garcia Calvo en los encuentros de Arenas de San Pedro, 2007.






miércoles, 16 de abril de 2025

MARIO MERLINO: la hora del poeta

 




Mario Merlino: es la hora del poeta.


“y ya no hay fuego capaz de derretirme”


Tuve la suerte de conocer a Mario Merlino. De ser su amigo. En agosto hizo 13 años de su muerte y recordarle es sentir la explosión de vida que era. Su capacidad para jugar, crear, hablar. Para la alegría. Leer su artículo sobre Jacques Prevert en el número 21 de Ozono ha sido como volver a pasar un rato con él. En 1977 en la prensa española se publicaban textos así.Para encabezarlo, elige unos versos que a su vez le definen:"Amo a los bestias y a los negros que tienen dioses de todos los colores” (Prévert, J./Pozner, A.“Hebdromadaires”, p. 57). "Dirijámonos a Baco, que es el más viejo de la corporación”. (Prévert, J. Lalluvia y el sol, p. 77). Su consanguinidad con el autor hace que la palabra fluya. En otro sobre Herman Hesse, en el número 22, plantea sus dudas y lo convierte en un brillante ejercicio de crítica: “A pesar de esos límites, una imprescindible lectura de Hesse debería comenzar por la negación. No para recaer en una nueva opción maniquea, sino, por el contrario, para descubrir la relación de necesidadentre el poder exacerbado y el individuo que se margina, reconcentra su odio al mundo o se suicida y —ya en el terreno del contexto de la producción literaria de una época— entre Brecht y el mismo Hesse. Abriendo más el contexto están los vagabundos de Kerouac, la pareja del santo y la prostituta en Jean Genet, y el solitario al borde del autismo, en Samuel Beckett”.

A Mario le encantaba la palabra almazuela. Y apostaba por el pastiche en la literatura, la otra cara del “collage” en el arte. Era selva, era exceso, era derroche. Le gustaba hablar hasta la madrugaba y trabajaba hasta la madrugada. Y pienso que para él era alegre el ruido de dos cuerpos cuando se aman. Y lo hizo, y mucho. Amar.

Su mayor fama la consiguió como traductor. En 2004 le dieron el Premio Nacional a la mejor traducción por Auto de Condenados, de António Lobo Antunes. Pero Mario Merlino fue profesor universitario, performer, actor, pionero de los talleres de literatura en España, luchó por los derechos de los traductores, activista lgtbiq+, cinéfilo, conferenciante, articulista... y por encima de todo, poeta. Se desparramaba en la vida, fluía en ella. Y su sonrisa. Y una mirada abierta, que penetraba, golosa. Y tenía una voz extraordinaria. De ella queda registro en Libaciones y otras voces, un cd con su voz, que incluye un cuadernillo con los poemas y fotografías de su vida.

Hoy queda recuperar al al Mario Merlino poeta. A su muerte se publicó el fundamental Voces comunes y otros poemas. Obra reunida 1977-2006 (Fondo de Cultura Económica, Madrid, 2012, ed. de Benito del Pliego), que reúne sus tres libros de poemas editados en vida e inéditos.

(...) "La poesía de Mario Merlino sondea el pasado (el suyo, el de la lengua, el de la literatura y el de la sociedad), pero no lo hace bajo la afectación melancólica de los que creen en raíces y esencias, sino a manera de extracción de aquello que todavía vive en las corrientes de lo original, de aquello que permitiría reorganizar el futuro de acuerdo a la única ley que el poeta reconoce: la del deseo.

No sé si se puede pedir más de un poeta. Lo que sí sé es que la mayor parte de sus coetáneos no consiguieron poner por escrito una poesía que buscase con esta intensidad el milagro en que insistieron las vanguardias: convertir la tinta en sangre, el arte en vida. Mario Merlino, a su manera, lo consiguió. De todas las traducciones que nos ha legado, esa es quizás la más importante”.

Benito del Pliego.

Recordando a Mario Merlino: traducciones, transformaciones y traslados.

Es hora de la poesía de Mario Merlino.


Jesús Gironés

Pozuelo de Alarcón, setiembre 2022

Publicado en OZONO. Un sueño alternativo 1975 1979

















viernes, 29 de julio de 2016

David Trullo: un ritual.






David Trullo: un ritual




Corta fue la hermosa vida.
Pero que poderosos los perfumes

Kavafis
En la tarde, 1917
Versión José María Álvarez




Era julio, 2016. Hacía calor. Más que andar me arrastraba. Era un verano en que sueños y deseos se calcinaban.
Y entré.
Vi las fotografías. Viejos y jóvenes conocidos. Sopesaba, disfrutaba. En mi memoria la frescura de algunas fotografías que fueron rescatadas, coleccionadas.
Y vi aquello.
Si, aquello.
El espacio se transformó.
Ya no estaba en una sala de exposiciones, sino en la cripta de una iglesia.
Un regreso a las catacumbas, a los cultos de la infancia.
Era un pequeño altar. Me acerqué emocionado, recuperando la dicha pérdida.
Apenas fotografías y un secreter.  Trozos de vida.
Aquella imagen de un joven oferente que David Trullo mostró en su primera exposición en El Foro de Pozuelo, esa sala que ya casi me parece mas sueño y memoria que realidad.
Allí estaba aquel muchacho oferente, y otras ofrendas. Los dioses, los deseos de juventud, sus juegos, sus leyes. Sus provocaciones.
Y estaba el álbum de fotos: del XIX. Encontrado, imagino. O quizá perteneció a su bisabuelo pintor. Con sus bordes dorados para enmarcar cada fotografía, sus formas...
Y el álbum era un juego del artista, pura belleza, historia...
Esos efebos tardíos aparecían en un álbum recuperado de su tiempo, de su pérdida. Y ellos,  los modelos, eran pervertidos -técnicas de revelado, de copiado, de fragmentación, tan caras a David Trullo-, para llenar de vida, llenarse de vida, en un álbum que en principio estaba destinado a la desaparición, a la destrucción.
La fotografía, la pintura, la poesía y su lucha contra el tiempo. Aunque el precio sea difuminar las barreras, marcar otras nuevas:

pero ese camino también es largo
como el de las generaciones, 
y se refleja en algunos rostros
como los padres en los hijos.
Escribo poesía,
escribo poesía
porque he salvado así
la vida de mis hijos.

María Antonia Ortega.
El emparrado.

Sabemos que es imposible atesorar el presente, but...
El cristianismo nos enseñó el arte de lo imposible.


2

Y ahí, David Trullo empeñado en  lo imposible. Recuerdo su “CHRISTO MEETS APOLLO”.
Pero no,  fueron los cristianos los que crucificaron a Apolo.
La obra de David Trullo se mueve en ese oleaje, en ese vaivén, entre el cristianismo y el paganismo. Tan español, venía a decir Emilio Sanz de Soto, señalando también la ironía, el toque surreal...
Invoco a Emilio. Como hubiese disfrutado de una instalación que era pura delicia.
Y a Mario Merlino, que da título a este inconstante blog:

retazos así
que de retazos es la historia que nos cabe
como gotas de sangre en un álbum ya sin fotos
perdido en el trastero
de una casa
al borde
del derrumbe

Mario Merlino
Arte cisoria



Pero David  rescata el álbum -es cierto, la casa quizá se ha derrumbado, o la han derrumbado, dependerá del lugar y la especulación-.
David rescata el álbum, y sus gotas de sangre son fotografías de un tiempo vivido, al menos en el esplendor del fotógrafo y su modelo.
Dejadme que os cuente una historia, dice el artista, dejadme que os cuente la historia de mi vida, de nuestra vida.
¿Quién quiere mirar al pasado?
Quién quiere detenerse ante un altar. Como corderos salvados del puñal, como el hijo salvado del puñal... Como los cuerpos salvados del tiempo, en el pacto, en el rito.
Muertos y tan vivos.
David Trullo, fiel a sus obsesiones, pintando siempre el mismo cuadro (Vaquero Turcios dixit).
Haciendo siempre la misma foto, ese instante, esa lucha. Y hay tanto ruido. Y el ruido del éxito distrae tanto.
Pero David se detiene, y escucha su propio rumor. Se tapa los oídos. Huir de las sirenas. Otra vez se regocijará con ellas, si acaso.

Tiempos descreídos.
De vírgenes suicidas.
Hay que elevar altares al dios que nos ha abandonado.
Hay que levantar el cuchillo sobre nosotros mismos, esperando que el ángel aparezca.
Y  nos detenga.

Pero no, no aparecerá.
Hay que recrearse y elevar el altar en esa soledad.
Aunque el ángel no venga.
Es nuestra soledad, y los creadores se inmolan.
Así veo a David Trullo, inmolándose.
Es tanta la belleza.
But...

Al borde del abismo, la verdad.
Y en la vorágine, miles de personas pasarán al lado y no entrarán.
Y quizá solo una...
Que quedara arrebatada.
Y fuese la que el artista necesita.
El milagro.

Ya sabía Kavafis lo que el viaje significaba.
Que nuestra ofrenda sea al poeta, a la poesía.
Cuánta belleza, David Trullo tu “fin de siglo”.
Que quizá ya nunca podamos volver a ver.




Epílogo


Pienso en David y su trabajo y recuerdo a Godard y su consejo para crecer en la creación. Él lo llamaba “la continuidad en la ruptura”.
Exquisito conocedor, atento a sus mitos, el artista hace su camino, insobornablemente solitario.

Y David Trullo en ‘Findesiglo’ (1990-1999), se permite hacer una mini antológica de su vida de artista, su biografía del siglo pasado…




Jesús Gironés
Pozuelo de Alarcón, julio 2016














David Trullo
‘Findesiglo’ (1990-1999)
Instalación fotográfica
Medidas variables
2016

Un proyecto para "Desnudados" de Alexis W.