martes, 26 de octubre de 2021

GREGORY CORSO: SEGUNDA NOCHE EN NUEVA YORK DESPUÉS DE TRES AÑOS

 



GREGORY CORSO: SEGUNDA NOCHE EN NUEVA YORK DESPUÉS DE TRES AÑOS


Estaba feliz alegre y borracho
la calle estaba oscura
saludé con la mano a un policía joven
sonrió
me acerqué a él y le solté como un torrente
todo sobre mi juventud en prisión
sobre lo nobles y geniales que eran algunos convictos
y sobre que acababa de regresar de Europa
que no era ni la mitad de instructiva que la cárcel
y él escuchaba atentamente yo no mentía
todo era verdad y dicho con humor
él reía
reía
y esto me hizo tan feliz dije:
"¡Exonerado de todo, bésame!"
"¡No, no, no!", dijo
y salió corriendo.


Versión de Jonio González


en "The Three Angels: Original Beat Poetry From Gregory Corso, Peter Orlovsky And Allen Ginsberg", grabado en Nueva York en mayo de 1992, BBE, 2001 / Orchard, 2011.

"Second night in New York..." recitado por Gregory Corso:






imagen: Gregory Corso, prisión de Clinton, 1948.

[De la magnífica página de facebook del gran Jonio González]




Allen Ginsberg y Gregory Corso






lunes, 25 de octubre de 2021

Ana María Matute, primera Premio Planeta


 Ana María Matute. Primera ganadora del Premio Planeta en 1954 con Pequeño teatro.



"Estoy pensando en Ana María Matute, no con tristeza porque haya muerto, que también, sino porque huelo (es un decir) alrededor de su muerte un frío raro, un trato ingenuo como si su obra careciera de la calidad que tiene y quedara reducida a la de la niña con cabello blanco y otros cariñitos por el estilo. Ella sabía. Sabía cómo estaba siendo tratada, por qué se le "concedían" determinados galardones y tras su sonrisa creo que había otra, más sabia, más condescendiente, más "bueno, dejémoslo así". Ni la novela ni la poesía necesitan de trato reverente y científico (la ciencia se respeta por sus equivocaciones) y si el científico suele equivocarse el creador no. No se equivoca nunca y a veces dice más de lo que cree decir. Bien, no sé si me equivoco, pero la obra de Matute tendrá algún día el respeto que otros creadores de su misma línea se han llevado gratis.
No sé si me equivoco".

JULIA UCEDA




Jaime Gil de Biedma y Ana María Matute en una mítica foto de Colita/ Isabel Steva.



Pequeño teatro, Premio Planeta 1954.




"Todo lo que es hermoso tiene un instante, y pasa"
Luis Cernuda

[Cita que encabeza la última novela de Ana María Matute ·Demonios familiares, publicada inacabada]


Ana María Matute
(Barcelona, 26 de julio de 1925- 25 de junio de 2014)

domingo, 24 de octubre de 2021

Luis Pérez-Mínguez, censurado

 



Cartel de Luis Pérez-Mínguez. Veinte años aprendiendo a mirar. 

Biblioteca Nacional de España. 

Enero-marzo 1984

Censurado por Instragram. Octubre 2021





Luis Pérez-Mínguez posa con el catálogo de la exposición








viernes, 4 de junio de 2021

Las ramas caídas



Apenas un sonido seco en la tormenta nocturna. Una rama que es como un árbol se ha derrumbado. Por la mañana el asombro, el desconcierto. La fragilidad.
La ayuda, el auxilio. Han pasado horas y sigues sin creerlo. Algo en tu alma ha caído. Guarda tu optimismo. Pero quizá no, sigue luchando por tu alegría. Todo está saliendo bien.
Los pájaros encontrarán otro árbol.
El sol abrasará, el verano es corto.
Un amigo ha empezado a recoger las ramas...












 













[2 de junio de 2021]


Y antes era un árbol, mi morera









sábado, 29 de mayo de 2021

Paz Muro en Blanco, negro y Magenta




Jesús Girones con la obra de Paz Muro para DESNUDOS, en El Foro de Pozuelo. Fotografía de Pablo Pérez-Mínguez. La obra es un guiño a Jesús Gironés, como organizador de la muestra, pero sobre todo a su propia obra:"Influencia cultural, y nada más que cultural, de la mujer en las artes arquitectónicas, visuales y otras".



Paz Muro, la alegría a ti debida.

Insólita, silenciada, inclasificable, carnavalesca, libertaria… Muchos son los adjetivos que se le han adjudicado a una de las artistas más singulares del panorama español. La medalla de oro a las bellas artes que le ha concedido recientemente el ministerio de cultura, ojalá sea un paso más para el mayor reconocimiento que le es debido.


Pienso en Paz Muro cuando Paul B. Preciado escribe que: “el arte es siempre una estrategia de la alegría". Quizá su apuesta lúdica, transgresora y muchas veces divertida la ha apartado de quienes tenían el poder para dar testimonio. Cuando decide celebrar su boda con el arte, quizá muchos no supieron ver la importacia de su propuesta. Y no era una decisión banal. Aquel acto, compromiso, happening, en el que participaron algunos de los mas relevantes actores del mundo del arte del momento, era una declaración de principios. Una apuesta profundamente feminista, ética y revolucionaria.


Cuando la conocí en persona, venía precedida de una larga trayectoria y de su mítica performance el 23 F, en el MEAC, que el golpe de estado no paró. Hizo un pequeño happening para mí y me regaló una de las últimas de las “estampitas” que le quedaban de su homenaje a Tiziano, en la que se lee: “Aquí PAZ… después...”.


Tuve el privilegio de que expusiera en El Foro -una de las veces en “Desnudos”-, y preparó una obra que por una parte era un guiño a mí, pero sobre todo a una de sus obras fundamentales: “Influencia cultural, y nada más que cultural, de la mujer en las artes arquitectónicas, visuales y otras”, actualmente en la colección del MNCARS.


Para conocer más a fondo la obra de Paz Muro hay un magnífico estudio de Isabel Tejeda y Lola Hinojosa, publicado en Artigrama. En él inician un acercamiento a “un trabajo con pocos parangones dentro del arte español”.



Jesús Gironés












BLANCO, NEGRO y MAGENTA





Paz Muro con Mareta Espinosa en a inauguración de Aforadas, dentro del I Festival Miradas de Mujeres. El Foro de Pozuelo. Marzo 2012.

Laura Amigo, Jesús Gironés, Paz Muro y Antonia Valero. MNARS.  Inauguración de "El arte sucede. Origen de las prácticas conceptuales en España (1965-1980)". 11 de octubre 2015.

Julio Pérez Manzanares, Paz Muro y David Trullo. El pasaje del Arte. Octubre 2013.




Paz Muro: Carolo V et Philiphi II.

martes, 25 de mayo de 2021

Tatsuji Miyoshi

 




TATSUJI MIYOSHI: LLÁMAME POR MI NOMBRE

Llámame por mi nombre por favor
por favor llámame por mi nombre de niño
compadécete de mí y llámame de nuevo por mi nombre de niño
llámame desde el lejano día en que el viento soplaba, por favor
llámame por favor desde el lejano día
cuando en la esquina de nuestro patio el arbusto de té aún tenía unos pocos capullos
cuando los copos de nieve bailaban alegremente
llámame por favor
llámame por mi nombre


en "Pioneers of Modern Japanese Poetry: Muro Saisei, Kaneko Mitsuharu, Miyoshi Tatsuji, Nagase Kiyoko", Cornell University Press, Ithaca, NY, 2019. Ed. y trad. del japonés al inglés, Takako Lento. Trad. del inglés al castellano, Jonio González. La imagen, de Helstner Hilton, 1911.

[Del muro de facebook de Jonio González]



Tatsuji Miyoshi

Francisco Brines


Fotografía de Jesús Císcar


Conocí a Francisco Brines una noche en la Residencia de Estudiantes. Y no una noche cualquiera, era la noche de la fiesta de la Residencia. Creo que era la primera vez que me invitaban, y allí estábamos hablando con el poeta. La memoria es una sombra, una sensación. Ángel Rodríguez Abad era el maestro de una ceremonia íntima entre aquella orgía que nos rodeaba. Recuerdo sus ojos, su voz, sus confidencias. Un rato refugiados en la oscuridad.

Y busco un poema: la primera vez, la ciudad universitaria, los árboles. Pero no lo encuentro.




                       Francisco Brines por Roberto González Fernández



Aquel verano de mi juventud

Y qué es lo que quedó de aquel viejo verano
en las costas de Grecia?
¿Qué resta en mí del único verano de mi vida?
Si pudiera elegir de todo lo vivido
algún lugar, y el tiempo que lo ata,
su milagrosa compañía me arrastra allí,
en donde ser feliz era la natural razón de estar con vida.
Perdura la experiencia, como un cuarto cerrado de la infancia;
no queda ya el recuerdo de días sucesivos
en esta sucesión mediocre de los años.
Hoy vivo esta carencia,
y apuro del engaño algún rescate
que me permita aún mirar el mundo
con amor necesario;
y así saberme digno del sueño de la vida.
De cuanto fue ventura, de aquel sitio de dicha,
saqueo avaramente
siempre una misma imagen:
sus cabellos movidos por el aire,
y la mirada fija dentro del mar.
Tan solo ese momento indiferente.
Sellada en él, la vida.

Francisco Brines



             Francisco Brines y Roberto González Fernández