domingo, 30 de abril de 2017

Chicos lentos jugando

Cecilia Woloch


Chicos lentos jugando

Los chicos rápidos ya han entrado, urgidos
por sus madres a date-prisa-lávate-las-manos
cariño-la-cena-se-enfría-espera-a-que-venga-tu-padre
y sólo los chicos lentos permanecen en el jardín, trazando
senderos entre las luciérnagas, haciendo ruiditos con la boca, oh,
ese resplandor, y se apaga y se enciende. Y sus lentas madres parpadean
pálidas en el crepúsculo, mirándolos girar en el aire suave, mirándolos
dar vueltas, los brazos abiertos y extendidos, mientras piensan Este es mi hijo,
¿Dónde está su cena? ¿Adónde ha ido su padre?

Cecilia Woloch  

Versión de Jonio González

[Poema publicado en el facebook de Jonio González]

sábado, 29 de abril de 2017

Contra la seducción


Fotografía de José Fernández del Vallado. (Cusco).



No os dejéis seducir:
no hay retorno alguno.
El día está a las puertas,
hay ya viento nocturno:
no vendrá otra mañana.
No os dejéis engañar
con que la vida es poco.
Bebedla a grandes tragos
porque no os bastará
cuando hayáis de perderla.
No os dejéis consolar.
Vuestro tiempo no es mucho.
El lodo, a los podridos.
La vida es lo más grande:
perderla es perder todo.


Bertolt Brecht 


Contra la seducción

martes, 25 de abril de 2017

Ruinas y derribos

Citas, poemas y fotografías


Antiguo solar donde estaban los ultramarinos de Saturnino. Benigno Granizo con Juan Pablo II. Pozuelo de Alarcón. Fotografía de Jesús Gironés.

Imitación de la alegría


Donde los árboles aún
más desolada hacen la tarde,
al tiempo que indolente
se ha desvanecido tu último paso,
aparece la flor
en los tilos y persiste en su suerte.
Buscas una explicación a los afectos,
pruebas el silencio en tu vida.
Otra ventura me revela
el tiempo reflejado. Aflige
como la muerte, la belleza
ya en otros rostros fulmínea.
He perdido toda cosa inocente,
incluso en esta voz, que sobrevive
para imitar la alegría.
Salvatore Quasimodo
Traducción de Carlo Fabretti

(A través de Julia Escobar Moreno)


Castillo de Castañares. La Rioja. Fotografía de Blas Gonzalo.

A la hora final
cada uno tendrá su pequeño paisaje
para borrar con él esa penumbra
de habitación de enfermo.
Este trozo de río no está mal, por ejemplo,
para guardarlo así: las costas verdes
rodeándolo, brillante, silencioso.
Y son dos movimientos:
mientras el bote avanza
sin ruido, hacia delante,
la imagen, al contrario,
va hacia atrás, silenciosa,
abriendo el pensamiento
y ancla profundamente.
Cuando toque soltar amarras
de una vez para siempre
el viajero no habrá de ver los muros
–frascos, cama, remedios–
sino este río inmóvil
bajo la luz del sol, resplandeciente.

Circe Maia
Poemas de Caraguatá 
(A través de Jonio González).


Lagares y prensa rupestre de Zabala. Peciña. La Rioja. 
"Excavados en la roca, se localizaban junto a los viñedos. Usados por aquellos agricultores que no tenían bodegas para hacer vino. En estos pequeños lagares se pisaba la uva y en algunos casos se prensaba, con lo que se elaboraba el vino junto a los viñedos".  Fotografía y comentario: José Ángel León García.

LENGUA DE SERPIENTE
Rodeada de árboles,
entre los arbustos,
buscaba un sendero
perdiéndolo a veces
y a veces dando con él.
De pronto me encontré
con dos ancianas
y la primera dijo:
"Estando sola apenas alcanzarás la mitad.
Pero si sois dos, abarcaréis el mundo con vuestros brazos
dejando dentro al sol y al viento fuera.
Cada uno germinará en el otro
y ambos en vuestros hijos".
Entonces habló la segunda:
"¿Qué es un anillo de boda?
Un círculo infinito
con el vacío en su interior
que tú sola tendrás que llenar".
Una vez más, tuve que comprobarlo
yo sola.


Kristin Dimitrova
Traducción del búlgaro de Juan Antonio Bernier en http://juanantoniobernier.blogspot.com.es/
(A través de Jonio González).


"The morning after", 2017.  David Trullo.



Ser deseado es tal vez lo más parecido que se pueda alcanzar en esta vida a sentirse inmortal.

John Berger.




(A través de Josemari Solitario/ Facebook).


Fotografía de Jesús Gironés (La fuente al lado del estudio de Óscar Fuster).


LA CAMISA
En el vestuario
le digo a mi madre que se quite la camisa.
“No entiendo por qué estamos aquí”,
dice. Vuelvo a explicarle lo del cáncer
y cuelgo su camisa en la percha.
“¿Qué camisa es ésa?”, pregunta.
Después de los rayos X, volvemos
al vestuario. Mira
la camisa en la percha.
¿De dónde ha salido eso?”
“Es tuya”, digo, y se la doy.
“¿Por qué estoy aquí?”, pregunta de nuevo.

Por la consulta sobre el cáncer.”
“Yo no tengo cáncer”, dice.
“Y ésta no es mi camisa.”

Ruth Bavetta
en “Embers on the Stairs”, Moon Tide Press, Irvine, Cal., 2014.
versiones de Jonio González


(A través de Jonio González)





Monasterio de San Prudencio. Monte Laturce. Clavijo. La Rioja. Fotografía de Fernando Evangelio.


Si toda historia, a decir de Benedetto Croce, es indefectiblemente Historia Contemporánea (gozamos o padecemos en el presente las consecuencias de acciones del pasado), cabe postular el mismo axioma para la producción de formas simbólicas. Todo arte, entonces, es siempre Arte Contemporáneo, pues como magníficamente expreso en pleno siglo XX el inmenso y "bíblico" William Faulkner: "El presente empezó hace diez mil años, y el pasado se inició hace apenas un minuto"

Luis Francisco Pérez



Monasterio de San Prudencio. Monte Laturce. Clavijo.  La Rioja. Fotografía de Fernando Evangelio.


PENSAMIENTO
Tener dos grandes alas
de sombra
y plegarlas sobre este dolor tuyo:
ser sombra, paz
nocturna,
en torno a tu apagada
sonrisa.


Antonia Pozzi
(Traducción de Mariano Roldán)





lunes, 13 de marzo de 2017

Mapy DH: Diario Tatuado

Mapy D.H. y "La Manita Nº1" posan a lo Kiki de Montparnasse (Man Ray) para Maria Vintage


Mapy DH


La obra de Mapy Dh es como un diario tatuado, no solo de los grandes amores, sino también de las 
visitas al dentista y el pánico con cada cita. Una canción, una obsesión, una anécdota pasan a las 
páginas de sus cuadernos diario y luego se convierten en las obras que vemos ahora 
en El foro de Pozuelo. Ella conoce muy bien sus influencias, que van del arte popular mexicano al 
punk, de la moda y la música  de los cincuenta a las películas de terror serie B, esas que sin mucho 
presupuesto se convirtieron en objeto de culto.

Muchos cultos aparecen en la obra de Mapy, podríamos decir que  es una obra de cultos. Con ironíadevociones iconografías varias. Con sus altares y sus mitos. Con sus propias reglas, incluso para la baraja, los broches o las cajas para tesoros y misceláneas. Un corazón, un riñón o una calavera. También una gitana con su peineta, cuando los tatuajes se han desintegrado. Quizá es la gitana que canta en el cementerio mientras lee las manos a las sonrientes calaveritas.
La exposición se ve como se escucha una canción: a unos les gustará su melodía, otros, menos acostumbrados a tatuarse sus obsesiones, les incomodara, como la vaga sensación de antes de ir al médico. O a una cita amorosa. O cuando, melancólicos, pensamos en los amores que se han ido, en los que nunca han sido. En los que soñamos y en los ratos que nos entretuvimos haciendo y soñando otras cosas para que las dentelladas y los mordisquitos de la vida se nos hiciesen más pasajeros…
Mapy Dh y su mundo hasta el 30 de mayo en El Foro de Pozuelo.



Jesús Gironés



Publicado en Diario de Pozuelo el lunes 16 de mayo de 2011



Virgen de Guadalupe, n. 408. Nuevos “Santos enlatados”. Ya disponibles en La Fiambrera @lafiambrera





 "HIGHWAY TO HELL" · Mapy D.H. · Confección textil, tachuelas  & acrílico sobre asiento de inodoro. 2014 


Mapy D.H. posando con "La Patita Nº1" fotografía de Maria Vintage

http://mapydh.blogspot.com.es/?view=snapshot


martes, 14 de febrero de 2017

Pepe Domínguez y Barrio Sexámo



Sonic Youth
Había un bar inaudito que se llamaba "Barrio Séxamo", realmente tenía la x superpuesta sobre la segunda s. Estaba en la céntrica calle del doctor Cornago y en aquel garito era lo más normal escuchar a los Sonic Youth, Diamanda Galas, Nick Cave o Einstürzende Neubauten. Las películas que inspiraban eran "Freaks", "Pink Flamingos", "El sentido de la Vida" de Monty Python y las de Greenaway o Cronenberg. Era un coctel que no olvidaba a Joel-Peter Witkin. Avanzaditos los ochenta Pepe Domínguez comenzó a crear un mundo propio en el pueblo de sus más terribles pesadillas. Un reciclaje permanente que convertía el espacio en un renovado santuario underground. No había nada parecido en Pozuelo y me temo que ya no lo habrá jamás.

Mientras estrenan la Alicia de Tim Burton, otro de los habituales simbólicos entre cervezas y conversaciones, me acerqué a la inauguración de la temporada: "SONIC YOUTH etc.: SENSATIONAL FIX" con mi asesor personal de Sonic Youth, Pepe Domínguez. Se le cambió la cara: apareció esa que tiene en los momentos especiales, como el día de su boda o en el primer concierto del grupo en Madrid allá por el 88, cuando nos arrastró al orgasmo musical espiritual. En Móstoles, en el Centro de Arte 2 de Mayo estaban Lee Ranaldo y Steve Shelly con Morente en una exposición ambiciosa y gratificante. Junto a la parafernalia del grupo sus propias obras y la de doscientos artistas más. Pintura dibujo, comic, fotografía, video... Entre otros Patti Smith, Rita Ackermann, William S.Borroughs, Allen Ginsberg, Harmony Korine, Cindy Sherman, Kathy Temin, Lawrence Ferlinghetti, Gus van Sant, Matt Groening...

Placer y vida, un menú apetecible que resalta en cierta grisura que nos invade y  encuentra en la "crisis" la disculpa perfecta para la falta de imaginación, la avaricia, y la mugre moral.
Pepe Domínguez nos dejó un poco huérfanos sin Barrio Séxamo. Ahora podemos consolarnos viendo en internet sus páginas web: las de VISUAL o el festival Palabra y Música o las de los artistas Lucía Loren, Loreto Pozuelo -últimos días para ver su exposición en la sala Barjola de las Rozas- o Daniele Bordoni. Tambien en alguna de las pocas exposiciones en que nos deja o nos dejan ver su delicada obra, siempre en la línea arriesgada de los territorios de la creación.

Jesús Gironés
Febrero 2010

Texto originalmente publicado en Diario de Pozuelo

Pepe Domínguez, Steve Shelly, Jesús Gironés, Lee Ranaldo y Rosevinge, en el Centro de Arte 2 de Mayo de Móstoles en la inauguración de los Sonic Youth.











martes, 24 de enero de 2017

El Evangelio según Guillermo Martín Bermejo

Autorretrato. Guillermo Martín Bermejo.


El Evangelio según San Juan, una exposición de dibujos de Guillermo Martín Bermejo



Ni siquiera entramos en una capilla laica.
Y podría serlo, laica, y mística. Perdida en algún bosque o en los recovecos de una ciudad antigua.
Hay que entrar con devoción.
Porque lo que vemos nunca volverá a estar junto. O será muy difícil.
Pronto serán fragmentos como reliquias repartidas…

Apóstoles de nuestro tiempo, efebos acrónicos, jóvenes en el limite del sueño.
Cuando conocí a Guillermo Martín Bermejo, él era uno de ellos, entre asombrado y aterrado ante el mandato imperativo: crecer en contra de si mismo. ¿Aprender era morir?
El dibujo fue su conjuro, el que le hizo ensimismarse en un ritual de pureza y búsqueda de belleza. Un ritual de paso que no abandonó sin sangre y sin erecciones, como atestigua una de las obras que estuvo a punto de destruir, tan unida estaba al insoportable dolor de la vida, al sacrificio.

De alguna manera su labor ha tenido siempre un carácter profundamente religioso, encarnado en el cuerpo, oración a oración, crucificado a crucificado, latigazo a latigazo, lágrima a lágrima. Y pienso en Mapplethorpe o Pasolini, estéticas aparte. Es el alma que se encarna en el cuerpo, tras una complicada labor de siglos, de encajes enrevesados y maravillosos, encarnada -insisto- a sangre y fuego, pero también entrelazada con mucho amor. El alma, no nos engañemos, ha entrado en nosotros mas por el milagro del bordado que el de la espada.

El misticismo y el catolicismo, la Escuela de Salamanca y la contrarreforma: el refugio en Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz. Caminos de ida y vuelta en los que refugiarse, cárceles de amor y -no lo olvidemos- celdas de condena.

Su evangelio quizá no sea sino el de Juan Ramón Jiménez. Quizá también podría haberse llamado esta bella exposición El Evangelio según Juan Ramón Jiménez, esa alta belleza en que Guillermo busca refugio último. Esa inmensa minoría. Juan Ramón y Zenobia, tanto por saber de los misterios de un matrimonio atrapado en el goce de las ninfas. Confidencias que se pierden, que se cuentan, memoria siempre frágil, a punto de evaporarse. No en vano Guillermo elige un poema de Juan Ramón también:

No eres mi redentor, ni mi ejemplo,
ni mi padre, ni mi hijo, ni mi hermano;
eres igual y uno, eres distinto y todo;
eres dios de lo hermoso conseguido,
conciencia mía de lo hermoso.”



Ya nada tengo que purgar.
Toda mi impedimenta
no es sino fundación para este hoy
en que, al fin, te deseo;”



La trasparencia, dios, la trasparencia

2




El amor ilumina sus rostros. No existirían sin la profundidad de la sincera mirada de Guillermo, sin el deslumbramiento ante el que no cabe trampa ni hipocresía. Ha conseguido pintar rostros transparentes. El acto de dibujar lo es de descubrir y descubrirse. Y lo dice: “La mirada ya no está en las estrellas, sino en nuestro corazón”.

La poética de San Juan atrapa al artista para hablar de su desconcierto, que siempre 
-milagrosamente- se puede permitir en el dibujo. Nosotros envejecemos, el tiempo lo devora todo inmisericorde, pero el verdadero pacto con el diablo es la obra. Dorian Gray no son sino los dibujos de Guillermo. No hay que esconder nuestro retrato en lo más oscuro del payo. No hay temor a mirarse en el espejo: hay que mirar los dibujos.

Los bellos dibujos de Guillermo son vida, un pálpito rescatado, recreado. Un joven, y todos. Siempre en el borde. En tránsito. A punto de crecer. Ya no hay nada que purgar: el artista a solas con su deseo.


Jesús Gironés
25 de enero de 2017








 1.

El discípulo amado I, 2016

“Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo preferido, dijo a su madre:

-Mujer, ahí tienes a tu hijo.” (Juan 19, 26)


 2.

El discípulo amado II, 2016

“Jesús le dijo:

-Si yo quiero que este se quede hasta que yo venga, a ti ¿qué? Tú sígueme.”
(Juan 21, 22)


 3.

El discípulo amado III, 2016

“Entonces él, apoyándose en el pecho de Jesús, le preguntó:

-Señor, ¿quién es?”
(Juan 13, 25)


4.
El Discípulo amado IV, 2016
“Este es el discípulo que da el testimonio de estas cosas, y el que las ha escrito”
(Juan 21, 24)


7.
Pedro, 2016
“-Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?
Pedro le contestó:
-Sí, señor, tú sabes que te quiero.” (Juan 21, 15)

8.
Libro de los signos. Sexto signo: Jesús da la vista a un ciego de nacimiento, 2016

10.

Judas Iscariote, 2016

“Judas tomó el bocado y salió en seguida. Era de noche” (Juan 13, 30)
9.
Libro de los signos. Séptimo signo: victoria sobre la muerte (Lázaro), 2016


5.
Juan el Bautista, 2016 “No era él la luz, sino testigo de la luz” (Juan 1, 8)
11.
El Descendimiento de la cruz, 2016
12.
Noli me tangere, 2016

Los dibujos: Lápiz sobre papel de finales del siglo XIX.



El artista y su muso: Guillermo y Samuel/San Juan

jueves, 12 de enero de 2017




Aníbal Merlo


Quizá Aníbal Merlo pueda ser definido como artista del silencio y la soledad. Y quizá por eso es creador de unos paisajes sin igual, que aunan la extrañeza de la selva y el desierto, o de alguno de los asteroides y planetas que recreaba Saint-Exupèry. El viaje es el pensamiento, y no sorprende que la pintura se haya ido convirtiendo en escultura y a la vez en fotografía. Eran la misma cosa. El deseo de descubrir.
Un viaje que en la madurez de los sesenta sigue tentando al artista, quizá como un Simón Estilita que ha sido educado con otras preocupaciones y que el cilicio que ha conocido es más bien el de las heridas de su época. Su columna está muy cerca de la tierra, quizá también porque sabe que al final las pequeñas cosas son las que van conformando la vida: ese sol que nos sorprendió en la mañana, aquella cita a la que no acudimos, esa maderita que nos encontramos dando un paseo.
El artista que inicia el viaje crea cartografías, y los mapas elegidos también le van creando.
Hay una belleza contenida, una inquietud amordazada en los mundos que surgen, tan cercanos y a la vez tan enigmáticos, que qué sorpresa, cuando aparece el hombre es apenas un juego que produce una inquietud distinta, un poco hitcockiana. ¿Por qué los parajes encontrados nos parecen de otro mundo? ¿Nos cuesta tanto reconocernos o la paradoja es que no podemos?
Como un mago, como un coleccionista, como un botánico o geólogo, va acumulando pequeñas piezas vegetales o minerales: hojas, guedejas de esparto, semillas, pétalos, piedras, berenjenas, caracolas, setas… Como un coleccionista de mariposas que quisiera al disecarlas conservar el vuelo.
El rastro del pensamiento, de la felicidad, de la búsqueda, de la huella.
De eso se trata. Parajes que sean un espejo en el que mirarnos para intuir nuestro yo, el que sigue siendo o ya no es, o será para siempre.
Hace quince años Aníbal Merlo escribió un delicioso relato llamado Tag, en el que contaba la historia de unos seres que solo vivían veinticuatro horas.“Los tags –escribe- no son piratas ni argonautas, ni faunos, ni pterodáctilos, ni dragones, ni sirenas, ni vampiros, ni ángeles, ni fantasmas, ni tigres, ni serpientes, ni anguilas, ni perros, ni gatos, ni delfines, ni hormigas, ni escarabajos, ni mariposas, ni pájaros, ni personas corrientes, si bien algunas de estas especies y otras, comparten con ellos el territorio”.
Al acabar de leer el relato se tiene la sensación de que los tags tienen algo humano, demasiado humano. Y se tiene la sensación de que el creador “por encima de su vulcanología, su meteorología o su hidrografía” habla de los hombres, de las personas y sus sentimientos.
Sus dos últimas series, “Botánica de las sombras” y “Parajes encontrados”, surgen directamente de su pintura, aunque como dice: “Yo voy un poco en círculo”. Ese entremezclarse que busca la geometría y su sombra, y que hace que la escultura pueda ser pintada y dentro de la fotografía se fotografien pintura y escultura, como parte de los elementos elegidos. Hay también algo muy profundo en su complementariedad de lenguajes. Y otra paradoja: desde la complejidad se intuye una mayor búsqueda de comunicación.
En el inicio de su página web el artista escribe un texto muy esclarecedor sobre su trabajo -“La transmutación de los sueños”- en el que dice: “Nuestro pensamiento sigue una ruta en la que abundan los huecos y rincones, que obligan a detenerse constantemente, para instalarnos o cambiar el sentido de la marcha”. Sus cantos de sirena son huecos y rincones, recovecos. Y una forma de la huida puede también ser el enfrentamiento. El pensamiento ya sabemos que puede ser ir de calleja en callejón, hasta dar con el callejon sin salida. Por eso Aníbal Merlo, como otro viajero convertido en Alicia –Lewis Carrol– nos propone su país de las maravillas: un reino lleno de sensualidad, no sabemos muy bien si es la luz o el color, una extrañeza surreal, como cuando intentamos descifrar si aquello que tiene apariencia de realidad es memoria o sueño. Para algunos paz, para otro tensión. Quevedo, Calderón, Cernuda no son malos compañeros de viaje para esta aventura.
Aníbal Merlo nació en Buenos Aires en 1949. Reside en España desde el 74. Ha contado que vino sin pensar que llegaba para quedarse. Su primera exposición individual fue en Bonn, Alemania. Luego París, Bruselas, Buenos Aires , Madrid, Graz (Austria). Veintiocho años de trayectoria avalan un trabajo sobre el que han escrito Calvo Serraller, Juan Manuel Bonet, Rosa Olivares, Fernando Castro Flórez, Juan Antonio Tinte, Marcos Ricardo Barnatán, Miguel Fernández-Cid, Alvaro Delgado-Gal, Javier Maderuelo, Adolfo Castaño, Miguel Cereceda, Francisco Carpio o Mercedes Replinger, autora del ensayo “Una navegación profunda”, para el catálogo de su magnífica exposición en la Fundación Antonio Pérez, en Cuenca. ARCO ha sido una cita para su obra en varias ocasiones de mano de la galería May Moré, dónde ha hecho su última individual madrileña en el 2007. Destaco también su individual en el Museo Barjola de Gijón. En primicia aparecen en la revista sus dos últimas series “Botánica de las sombras” y “Parajes encontrados”, la materia de su próxima exposición.
Jesús Gironés
Entrevista publicada originalmente en la revista Ballesol, marzo de 2009